El Soldado se levanta y piensa, piensa en la suerte de la mañana:
En descanso se levanta la mañana sin prisas, porque es ella quien, como
profesión o quizá por ocio, decide que cada noche nos parezca o más corta
o más larga… Ella, sublime y caprichosa decide aparecer entre la oscuridad
dándonos la deliciosa oportunidad de elegir: desde la noche, de la cama, de la
sobriedad, del estrés, de la fiesta. Algún que otro día la esperamos desde las
lágrimas o los nervios y otros, del delicado olor de haber amado.
